Universidad 2030: 

escenarios de futuro


Grupo Interinstitucional de Estudios sobre Futuros de la Universidad (GIESFU)

 

Coordinación general:

Eduardo Ibarra Colado, UAM-Cuajimalpa

 

Comité Académico:

Bruno Gandlgruber, UAM-Cuajimalpa

Eduardo Ibarra Colado, UAM-Cuajimalpa

Luis Porter Galetar, UAM-Xochimilco

 

Integrantes del GIESFU:

María Isabel Arbesú Garcia, UAM-Xochimilco

Margarita Fernández Ruvalcaba, UAM-Xochimilco

Bruno Gandlgruber, UAM-Cuajimalpa

Manuel Gil Antón, UAM-Iztapalapa

Rocío Grediaga Kuri, UAM-Azcapotzalco

Eduardo Ibarra Colado, UAM-Cuajimalpa

Catalina Inclán Espinoza, IISUE-UNAM

Romualdo López Zárate, UAM-Azcapotzalco

Alejandro Márquez Jiménez, IISUE-UNAM

Javier Enrique Ortiz Cárdenas, UAM-Xochimilco

Lilia Pérez Franco, UAM-Azcapotzalco

Luis Porter Galetar, UAM-Xochimilco

Norma Rondero López, UAM-Azcapotzalco

Claudia Santizo Rodall, UAM-Azcapotzalco

Gonzalo Varela Petito, UAM-Xochimilco

 

Secretaría Técnica: 

Carmen Zambrano

 

Introducción. Este proyecto persigue analizar el papel que la Universidad jugará en la sociedad del siglo XXI. En años recientes se han organizado conferencias y publicado libros relevantes sobre este tema.[1] La posición planteada en este proyecto se distingue de las reflexiones previas al adoptar dos premisas. La primera tiene que ver con la manera en la que es definida la sociedad como indispensable contexto de análisis para comprender la transformación y funciones de la Universidad y sus instituciones. La segunda se refiere al enfoque analítico adoptado para reflexionar en torno al futuro de la Universidad, tomando en cuenta los desarrollos más recientes en materia de construcción de escenarios de futuro. Comentemos ambas premisas y los elementos que dan forma a la propuesta.

 

1) Caracterización de la sociedad 2030 y su Sistema de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (SESCyT). En términos generales, la sociedad se encuentra cada vez más asociada a la transmisión, producción y apropiación del conocimiento, pues éste se constituye como fuente de valor y condición para la generación de riqueza. Esta “condición postmoderna” implica transformaciones institucionales fundamentales, entre las que se encuentran la diversificación y reorganización de los sistemas educación superior y de ciencia y tecnología, la transformación de las estructuras y funciones de la universidad y el fin del monopolio universitario sobre el conocimiento. De lo que se trata es de atender un conjunto de necesidades cada vez más diferenciadas que reclaman distintas modalidades de enseñanza, diversos tipos de conocimiento y formas organizativas más flexibles y complejas. Este panorama altamente diferenciado de instituciones, que se configuran de manera particular en cada sistema de educación y en cada país, persigue garantizar el crecimiento y el control sobre la producción de nuevos conocimientos (flujo), el uso y aprovechamiento de conocimientos acumulados (acervo), y su difusión e intercambio en distintos espacios de la economía y la sociedad (distribución). La llamada sociedad del conocimiento y la información se constituye como contexto indispensable para explicar los cambios producidos en los modos de regulación del flujo, acervo y distribución del conocimiento, y los efectos que ha tenido sobre los arreglos institucionales del sistema de educación superior y de ciencia y tecnología, expresados en la conformación de esa nueva universidad que debe ahora compartir estas tareas con otras instituciones y grupos, entre los que se encuentran las empresas, las agencias gubernamentales, los competidores y las comunidades locales, entre otros. Partiendo de esta caracterización genérica, el propósito del proyecto es imaginar escenarios de futuro que visualicen las transformaciones institucionales de la Universidad y las modalidades de regulación que operarán para garantizar la transmisión, producción y apropiación del conocimiento, digamos, en el 2030, umbral temporal utilizado por el gobierno mexicano para desplegar su proyecto de futuro para el país.[2]

La universidad ha sido tradicionalmente la institución encargada de la producción y transmisión de conocimiento. Con los cambios sistémicos y estructurales que se observan a nivel social y en la composición interna del SESCyT, su papel está cambiando, lo que implica un gran desafío en su funcionamiento como se plasma en la transformación de sus modelos organizativos y su función social. De ser el centro organizador de la educación superior y la ciencia, se empieza a constituir en un espacio institucional que adopta formas diversas para participar en la producción del conocimiento bajo nuevas modalidades y alianzas. Ya nadie puede negar, por ejemplo, el impacto que genera la diferenciación interna del SESCyT para atender distintos mercados y la paulatina pero sostenida incorporación de instituciones privadas nacionales y extranjeras en los mercados de los servicios educativos, la producción científica y la innovación tecnológica. Estos nuevos escenarios exigen plantearnos la pregunta sobre el tipo de Universidad que tendremos en 2030 y ensayar, con imaginación y rigor, posibles respuestas.

 

2) Metodología de escenarios rigurosos. Para avanzar el proyecto se propone la adopción de la metodología de los escenarios rigurosos. Cuatro decisiones moldean la estructura de esta metodología:

       i. El énfasis está en escenarios de resultado. En el campo del análisis de escenarios es posible distinguir entre escenarios de punto final o de resultado y escenarios de trayectoria o ruta. El primero consiste en la comparación de dos momentos en el tiempo. El segundo se refiere a la reconstrucción de las historias que supondría transitar de un punto a otro. Ambos tipos de escenarios son importantes y pueden servir para un sinnúmero de propósitos distintos. Este proyecto se concentra en escenarios de resultado, aunque mantiene el propósito de contar también con una cantidad de historias diferentes sobre el papel que jugará la Universidad en la sociedad en el año 2030.

      ii. El énfasis se establece en escenarios de lo que es posible en contraste con escenarios de lo que se considera como probable o deseable. Un conjunto de diferencias que resulta esencial para la conducción del análisis de escenarios rigurosos, pero que a menudo se olvida o se toma en cuenta de manera parcial, tiene que ver con la separación cuidadosa de lo que se estima como posible, lo que se estima como probable y, finalmente, lo que se estima como deseable. Lo posible corresponde a los escenarios de futuro que se consideran factibles como subconjunto de todos los escenarios concebibles; lo probable se refiere a escenarios de futuro que tienen mayores probabilidades como subconjunto de los escenarios posibles; finalmente, lo deseable refiere a los escenarios positivos, ya sea dentro de los escenarios posibles o de los probables (Figura 1). Estas tres categorías se pueden distinguir en términos de su derivación, es decir, de los procesos para llegar al establecimiento de escenarios, y su uso, es decir, a lo que los escenarios implican en términos de su utilización para la toma de decisiones estratégica.

     iii. Escenarios institucionales específicos con base en su forma y su función. Una de las tareas más difíciles en el análisis de escenarios es cómo elegir, por invención y/o selección, escenarios específicos entre un número prácticamente infinito de posibles combinaciones. Por ello se recomienda usar criterios de forma y de función para seleccionar escenarios en el interior de tal “espacio de posibilidades”. Los criterios de forma en la Universidad incluyen, por ejemplo, la estructura organizacional, los mecanismos de financiamiento o los derechos de propiedad. Los criterios de función en la Universidad incluyen, por ejemplo, su papel en la transmisión, producción y apropiación del conocimiento. Los escenarios que se desarrollen en este proyecto, dentro del espacio de posibilidades visualizado, se basarán en la selección de combinaciones específicas de formas y funciones.

      iv. Los escenarios institucionales específicos se ubican en escenarios de sociedad más amplios. Por muy convincentes que resulten los ejercicios de escenarios, es difícil encontrar un impacto directo en las decisiones de política estratégica de los gobiernos, es decir, en aquellas decisiones que modifican objetivos básicos y/o visualizan los medios fundamentales para cumplir con tales objetivos. Esta brecha entre la formulación de escenarios y las decisiones de política se podría explicar, entre otras razones, debido a las fallas en el uso de las técnicas de escenarios rigurosos. Nos referimos, en primer lugar, al error elemental de rastrear sólo un objeto en movimiento cuando en realidad ambos se mueven, por ejemplo, la Universidad y la sociedad de la que forma parte. En segundo lugar, nos referimos al error que se desprende de la deficiencia de elaborar conjuntos desvinculados de escenarios para la institución y para la sociedad en la que opera, aun cuando se intente tomar en cuenta “fuerzas dinámicas más amplias”. Para salvar estas dificultades, el proyecto persigue desarrollar el análisis de manera recursiva para estar en condiciones de formular conjuntos de escenarios analíticamente compatibles y articulados, aunque distintos para la Universidad y para la sociedad en la que opera.

Figura 1: Escenarios estratégicos y
escenarios del espacio de posibilidad

Fuente: Miller “Futures Literacy: A Hybrid Strategic Scenario Method”, Futures: The Journal of Policy, Planning and Future Studies, 2007.

 

 

3) El proyecto reconoce la importancia de generar escenarios específicos para México. El esfuerzo que es necesario emprender implica probar que las políticas que operan actualmente en el campo del SESCyT son en el mejor de los casos irrelevantes, o incluso contraproducentes, para asegurar que la Universidad cumpla con su papel estratégico en el impulso de los cambios sociales que requiere el país. En otras palabras, debemos preguntarnos sobre las políticas gubernamentales de educación, ciencia y cultura que resultarían más convenientes para propiciar un cambio social positivo como el que pudieran prever los escenarios de aquí al 2030.

En este punto es necesario precisar dos nociones. En primer lugar, el significado de “positivo” se asumirá como la búsqueda de un consenso mínimo en torno a los objetivos sociales tal como han sido articulados en el ámbito político por agentes sociales diversos a través de sus representaciones institucionales (diputados y senadores, partidos políticos, asociaciones, academias, sindicatos, etc.). En segundo lugar, y nuevamente con la intención de acotar el enfoque, se sostiene que el tema de la compatibilidad o consistencia entre la situación presente y un escenario futuro no se desprende de una discusión de probabilidades. Por ello es importante reconocer la diferencia existente entre un análisis comparativo de dos escenarios de resultado (p. e. presente y futuro), que revela oportunidades significativas para iniciativas de política, y la evaluación de la probabilidad de que tales iniciativas de política logren sus propósitos o que siquiera sean tomadas en cuenta.

 

4) Ejes temáticos. El proyecto persigue imaginar el papel de la Universidad en el 2030 mediante la construcción de escenarios posibles con base en el diagnóstico de distintos ejes temáticos de relevancia para la Universidad. Estudios detallados en éstos y otros ámbitos relacionados, proporcionarán al proyecto los elementos de análisis necesarios para la construcción de los escenarios. Los participantes en el proyecto se ocuparán de la elaboración de reportes específicos sobre alguno de los siguientes ejes o de otros que pudieran ser incorporados:

      i. Ejes temáticos a nivel del SESCyT, considerando sus sectores y tipos de institución:

-  Sociedad del conocimiento y globalización;

-  Nuevas formas de producción de conocimiento;

-  Prospectiva de la demanda (y la oferta) de educación superior considerando sus diversas modalidades y niveles;

-  Estructura y organización del sistema de educación superior, ciencia y tecnología (tipo de propiedad, función, beneficiario, etc.);

-  Formas y niveles de financiamiento, inversión y comercialización de la educación y el conocimiento.

      ii. Ejes temáticos a nivel del sistema universitario mexicano:

-  Normatividad general e institucional y acuerdo internacionales;

-  Organización y distribución de recursos entre las funciones sustantivas (docencia, investigación, difusión y preservación de la cultura, servicios, vinculación);

-  Modalidades de financiamiento, mecanismos de regulación y participación en el mercado;

-  Gobernabilidad considerando la toma de decisiones, la estabilidad, la eficacia y la legitimidad institucional;

-  Modos de organización y gestión: arreglos estructurales, formas de funcionamiento y modalidades de operación ante demandas externas;

-  Modelos de carrera académica y diversificación de la profesión académica;

-  Relaciones laborales, sindicalismo y formas de negociación;

-  Composición del cuerpo estudiantil, modalidades de enseñanza y nuevas tecnologías.

 

5) Etapas del proyecto. La realización del proyecto está contemplada para cubrir el período de un año y medio (marzo de 2007 a septiembre de 2008), considerando siete momentos distintos:

a) Integración del Grupo Interinstitucional de Estudios sobre Futuros de la Universidad, a partir de la realización de invitaciones a un grupo de reconocidos investigadores de este campo de conocimiento (febrero de 2007).

b) Realización del seminario preparatorio "Imaginación rigurosa: una metodología para visualizar escenarios futuros de la Universidad", conducido por Riel Miller del 13 al 15 de marzo de acuerdo con el programa anexo.

c) Realización de reuniones periódicas de trabajo para discutir los avances obtenidos por cada miembro del grupo en el eje temático en el que se encuentre trabajando. El proyecto contempla la realización de tales reuniones de mayo a noviembre con la periodicidad que el grupo de trabajo determine en función de las exigencias del proyecto. Estas reuniones deberán cubrir cuatro momentos:

a. Realizar una caracterización del contexto en el que se encuentra inmersa la Universidad, identificando los factores que inciden en su transformación.

b. Elaborar y discutir diagnósticos sobre la situación que se aprecia actualmente en cada uno de los ejes temáticos considerados.

c. Aprovechar tales insumos para clarificar las tendencias que han marcado el desarrollo reciente de la Universidad y que incidirán en su transformación futura.

d. Por último, y en un esfuerzo de integración y síntesis de los tres momentos anteriores, formular, con imaginación y rigor, los escenarios de futuro de la Universidad en el 2030.

El trabajo colegiado que se realice durante estos meses permitirá integrar una visión consistente que aproveche las miradas de cada participante y los diálogos que de ellas se desprendan.

d) Organización del Encuentro Internacional "La Universidad en México en el 2030: imaginando futuros", con la finalidad de reunir a investigadores de distintas instituciones que presenten, bajo enfoques diversos, sus visiones del futuro de la Universidad. En este evento, el Grupo Interinstitucional de Estudios sobre Futuros de la Universidad participará presentando los resultados preliminares alcanzados para su debate y valoración. Se tiene prevista la participación de algunos investigadores de México y de otros países con la finalidad de retroalimentar el trabajo realizado y para apoyar la etapa final de correcciones y redacción. La realización de este encuentro se llevará a cabo tentativamente del 26 al 30 de noviembre de 2007.

e) Realización de reuniones de trabajo para discutir las observaciones recibidas en el encuentro internacional y, a partir de ellas, para realizar las correcciones requeridas y redactar el informe final que comunique los resultados del proyecto. Estas reuniones se llevarán a cabo de enero a marzo de 2008.

f) Entrega del informe final para su dictamen y publicación. La edición del texto se llevará a cabo de abril a agosto de 2008.

g) Presentación pública de la obra publicada en septiembre de 2008, con lo que se daría por concluido este proyecto.


 


[1] La bibliografía disponible es muy abundante. Al respecto puede consultarse una relación preliminar de textos que discuten los futuros de la Universidad, agrupados bajo distintos criterios.

[2] Las referencias empiezan a abundar. Se encuentran, en primer lugar, los discursos del presidente Calderón y los gobernadores de los estados en los Diálogos de los Foros México 2030: Proyecto de gran visión, realizados en octubre y noviembre de 2006. Podemos mencionar también el estudio prospectivo “México Visión 2030: Prospectiva de Largo Plazo”, coordinado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (Foro Consultivo Científico y Tecnológico, México, 2006). Documentos previos han adoptado recortes temporales distintos, pero que plantean también la exigencia de visualizar el futuro en una perspectiva de largo plazo. Se encuentra el documento La educación superior en el siglo XXI. Líneas estratégicas de desarrollo (ANUIES, México, 2000), que plantea la visión de la ANUIES para el 2020, además de los estudios reunidos en México 2030: nuevo siglo, nuevo país (Millán y Alonso, México, Fondo de Cultura Económica, 2000) y los trabajos publicados en México hacia el 2025 del Centro de Estudios Estratégicos Nacionales (Montoya, México, IPN/UIA/UAM/CEEN/Limusa, 2004.


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